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agosto 09, 2011

FAROS

"La oscuridad reina a los pies del faro."
(Proverbio Japonés)









Ubicado sobre la costa, cercano a ella o dentro del mar, alto, sólido e inmóvil, su significado es variado.

Comparte parte del simbolismo de la columna y la torre; su verticalidad lo asocia al concepto de "axis-mundo", el eje del mundo que une el plano inferior con el superior.

Como símbolo ascensional, el acceder a su extremo superior remite a conquistar la cima iluminada, un espacio de mucha visibilidad y luz.








Como símbolo de estabilidad, se yergue y resiste el embate del tiempo y de la naturaleza.

Asociado con el hombre, alude al valiente que permanece de pié ante las adversidades, mientras que su luz hace referencia al estar despierto y, también, a iluminar la oscuridad, ofreciendo luz a aquellos que pierden el camino o no logran verlo.









Punto de referencia, permite seguir el camino correcto y se transforma en guía: orienta, conduce y evita el ser arrastrado por la oscuridad.

Relacionado con la esperanza es signo de confianza ya que anima al avance seguro.

Dual, marca el límite y la meta; refiere a la espera: del que quiere llegar hasta él y del que espera la llegada del que fue guiado, del que arriba al final y del que aguarda ese arribo.



Algunas Obras





Georges Seurat





Robert Salmon





Edward Hopper





Alfred Thompson Bricher





Alfred Stevens





Ivan Aivazovsky





John Constable





Richard Brydges Beechey





Claude Joseph Vernet





Paul Signac



marzo 12, 2011

CORONAS


"Inquieta se encuentra la cabeza
que lleva una corona"

William Shakespeare










De metal, de flores o de espinas; real, papal o de novia el simbolismo de la corona presenta varios aspectos.

Por ubicarse en la cima el cuerpo humano comparte con la cabeza su significado: señala la sede de la autoridad, de la inteligencia y del poder de quién la porta.

Destaca y eleva por encima del resto, marcando una diferencia y legitimándola al vincular al coronado con un estadio superior.

Une en el portador lo terrenal y lo celestial, lo humano y lo divino.









Por su forma circular, habla de perfección y de perdurabilidad; confiere dignidad, realeza e iluminación ya que, toda corona, remite de alguna manera a la corona solar.

Como símbolo de luz interior, la ostenta aquel que a conseguido alcanzar el grado supremo de elevación espiritual que lo acerca a la divinidad.









De significado complejo, pueden ser otorgadas como premio (corona del vencedor), distinción temporal por alguna hazaña (corona del héroe) o marcar la transición a una forma de vida diferente (corona de novia, de difuntos).

Mientras que las coronas de flores pueden considerarse símbolos de lo terrenal, de la vida despreocupada y alegre y de lo efímero; las de espinas se asocian a la penitencia, al castigo y al matirio, y también a la vida eterna y a la resurrección.




Algunas obras





William-Adolphe Bouguereau





Gaston Bussière





Alonso Cano





Frank Cadogan Cowper





El Greco





Edmund Blair Leighton





Bartolomé Esteban Murillo





Fernand Khnopff





Pietro Perugino





Sir Lawrence Alma-Tadema





Giovanni Battista Tiepolo





Franz Xaver Winterhalter



marzo 24, 2010

FUEGO

"El fuego que ilumina es el mismo fuego que consume"
Henri F. Amiel




Presente bajo numerosos aspectos (desde velas y antorchas hasta hogueras e incendios), en él se advierte, claramente, la ambivalencia del símbolo: en positivo es dador de vida, calor y luz, en tanto bajo su aspecto negativo consume y destruye, causando muerte y dolor.









Asociado al color rojo, al verano y al corazón, remite tanto a las pasiones humanas: amor, cólera, como al espíritu, al aliento divino y sagrado.









Utilizado en rituales de purificación, devora y destruye permitiendo la regeneración y la renovación.

En los "Autos da Fe" de la Edad Media, brujas y herejes eran sometidos al fuego como castigo pero también para la salvación de sus almas, las llamas "purgan", consumen el mal, limpian las impurezas y permiten ascender.









Con la apariencia de estar vivo, es el único elemento que puede producir el hombre por sí mismo y su obtención marcó, de alguna manera, el inicio de la civilización.

Antorchas, velas, cirios, todo lo que porta la "llama viva", aquella cuya flama sube hacia el cielo y representa el impulso ascendente, puede transformarse en un elemento de "luz espiritual" y, por ende, de iluminación.




Algunas obras





Francisco de Goya y Lucientes





Pascal Dagnan-Bouveret





Arcimboldo





George Arnald





Albert Bierstadt





John Atkinson Grimshaw





Adolph Tidemand





Ivan Aivazovsky





Jan Beerstraten





John Charles Dollman





Georges de La Tour
(detalle)





Joseph M.W. Turner





Robert Hubert




enero 16, 2010

PARAGUAS, SOMBRILLAS Y PARASOLES


"La mente humana es como la sombrilla,

funciona cuando se abre."







De forma similar pero diferentes en su uso, estos elementos poseen distinto simbolismo.

En oriente, el parasol, se asocia al cielo y es emblema de realeza.
Su forma de cúpula remite a la idea de bóveda celeste que se alza sobre la cabeza del soberano.








Como sombrilla otorga un aura de dignidad y autoridad, protege como un nimbo a aquel que se refugia bajo su sombra, destacando lo que yace por debajo (la persona) antes que lo que está por encima (el sol).
Símbolo solar, concentra la atención y se inclina hacia lo interior.







Si bien el paraguas también alude a protección, su simbolismo se relaciona con el quedarse en las sombras, en replegarse a su ámbito de seguridad escapando de la realidad y de la responsabilidad.







Mientras uno se manifiesta erguido bajo un parasol, se inclina bajo un paraguas, lo que daría la idea de sumisión, falta de dignidad y de ímpetu frente a la vida.



Algunas obras que los incluyen:





Joaquín Sorolla y Bastida





Albert Aublet





Eugène Boudin





Ernst Ludwig Kirchner





Claude Monet





Winslow Homer





Edouard Manet





John Singer Sargent





Pierre-Auguste Renoir





Albert Lynch





Paul Sèrusier