"El amarillo tiene tal tendencia a la claridad, que no puede haber amarillo muy oscuro. Se puede decir pues, que hay una afinidad profunda, física, entre el amarillo y el blanco"
Wassily Kandinsky
Es el más ardiente y expansivo de los colores. Violento, intenso, cegador, estridente, resulta difícil de entender y de contener.
Asociado al sol y a las deidades que lo representan, amarillos son los rayos que atraviesan el cielo como símbolos del poder de los dioses.
También alude al verano, recuerda el color de las espigas maduras, y relacionado con el otoño, cuando la vegetación comienza a perder su verdor, adquiere un aspecto más negativo, el de declinación y de final.
Considerado el color de la eternidad, de esencia divina; en su tono dorado habla del poderío de la realeza, que mediante su uso, reafirma el origen divino de su poder.
Alude al oro que es el rey de los metales.
Alude al oro que es el rey de los metales.
En negativo es representativo de la envidia, del azufre luciferino, la perversión, el adulterio, los celos y la traición.
Para Goethe "es un color alegre, vivo y suave, pero que fácilmente se desliza hacia lo desagradable, con la más ligera mezcla se vuelve feo, sucio y pierde su valor".
Algunas obras en Amarillo
Algunas obras en Amarillo
Dante Gabriel Rossetti
Andy Warhol
Berthe Morisot
Keith Haring
Paul Gauguin
Alessio Baldovinetti
Georgia O'Keefe
Wassily Kandinsky
Mark Rothko
Vincent Van Gogh
Pietr Mondrian





































