julio 14, 2008

UN TOQUE DE AMARILLO

"El amarillo tiene tal tendencia a la claridad, que no puede haber amarillo muy oscuro. Se puede decir pues, que hay una afinidad profunda, física, entre el amarillo y el blanco"
Wassily Kandinsky










Es el más ardiente y expansivo de los colores. Violento, intenso, cegador, estridente, resulta difícil de entender y de contener.









Asociado al sol y a las deidades que lo representan, amarillos son los rayos que atraviesan el cielo como símbolos del poder de los dioses.









También alude al verano, recuerda el color de las espigas maduras, y relacionado con el otoño, cuando la vegetación comienza a perder su verdor, adquiere un aspecto más negativo, el de declinación y de final.









Considerado el color de la eternidad, de esencia divina; en su tono dorado habla del poderío de la realeza, que mediante su uso, reafirma el origen divino de su poder.
Alude al oro que es el rey de los metales.


En negativo es representativo de la envidia, del azufre luciferino, la perversión, el adulterio, los celos y la traición.


Para Goethe "es un color alegre, vivo y suave, pero que fácilmente se desliza hacia lo desagradable, con la más ligera mezcla se vuelve feo, sucio y pierde su valor".




Algunas obras en Amarillo





Dante Gabriel Rossetti





Andy Warhol





Berthe Morisot





Keith Haring





Paul Gauguin





Alessio Baldovinetti





Georgia O'Keefe





Wassily Kandinsky





Mark Rothko





Vincent Van Gogh





Pietr Mondrian


julio 05, 2008

VERDE

"Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas."
(Federico García Lorca)








En su aspecto positivo, se lo asocia a la vida y a la naturaleza.
Situado entre el azul del cielo y el rojo del infierno, media entre lo alto y lo bajo, el frío y el calor; por lo que resulta tibio, calmo y humano.









Es el color del reino vegetal y también el del agua (el rojo es el del fuego). Simboliza el renacimiento, el brote en la Primavera, el crecimiento, la esperanza en el despertar de la vida.








Benéfico, es el color de la juventud y la inexperiencia; y para algunos, en él se esconde un secreto, el conocimiento profundo, oculto, de las cosas y del destino.









En su aspecto maléfico, alude a la piedra (esmeralda) que lucía Lucifer en su frente, antes de la caída y, durante la Edad Media era sinónimo de locura y sinrazón.
Y también en negativo, se transforma en símbolo de veneno, de ponzoña, de enfermedad y muerte; remite al verdín, al moho, a la descomposición y la putrefacción.


Para el Islam es el color del profeta y, ubicado en su bandera, constituye el emblema de la salvación y de las más altas riquezas materiales y espirituales.



Algunas obras en verde:






Paul Cézanne





Mary Cassat





Henry Matisse





Agnolo Bronzino





Tamara de Lempicka




Claude Monet





Alexei Von Jawlensky





John Constable





Pablo Picasso





Palma Il Vecchio





Claude Monet